Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo, y es normal que dos niños de la misma edad no hagan exactamente las mismas cosas al mismo tiempo. Aun así, existen rangos generales para los hitos del desarrollo motor, y salirse claramente de esos rangos es lo que justifica una evaluación, no para alarmar, sino para actuar a tiempo si hace falta.
Rangos generales de hitos motores
- Sostener la cabeza con firmeza: generalmente hacia los 3-4 meses.
- Girar sobre sí mismo (boca abajo a boca arriba, o viceversa): generalmente entre los 4 y 6 meses.
- Sentarse sin apoyo: generalmente entre los 6 y 8 meses.
- Gatear: generalmente entre los 8 y 10 meses (aunque algunos bebés se saltan esta etapa y no es motivo de alarma por sí solo).
- Pararse con apoyo: generalmente entre los 9 y 12 meses.
- Caminar sin ayuda: generalmente entre los 12 y 18 meses.
Estos son rangos amplios a propósito: un bebé que camina a los 11 meses y otro que camina a los 16 pueden estar ambos dentro de lo normal.
Señales que ameritan una evaluación
- No sostiene la cabeza en absoluto hacia los 4 meses.
- No se sienta con apoyo hacia los 9 meses.
- No camina en absoluto hacia los 18 meses.
- Marcada asimetría: usa mucho más un lado del cuerpo que el otro, o hay rigidez o flacidez notoria en brazos o piernas.
- Pérdida de una habilidad motora que ya había logrado (por ejemplo, dejó de sostener la cabeza después de hacerlo bien).
- Un patrón de movimiento que a los padres, sin poder explicar exactamente por qué, "se les hace raro". Esa observación vale la pena compartirla con el pediatra.
¿Qué hace la fisiatría pediátrica en estos casos?
La fisiatra evalúa el tono muscular, los reflejos, la fuerza y el patrón de movimiento del niño, y, según el caso, indica terapia física, ocupacional, u otros estudios para entender la causa de un retraso. Entre antes se identifica un retraso real, más tiempo hay para trabajar en él durante los años de mayor plasticidad del desarrollo.
Un retraso no siempre significa algo grave
La mayoría de los niños evaluados por un retraso motor leve alcanzan a sus compañeros con el tiempo, especialmente con apoyo temprano. El objetivo de una evaluación no es etiquetar, es entender qué necesita ese niño en particular para avanzar con confianza.
Evaluación de fisiatría, sin salir de la misma clínica
En BabyMed, la fisiatría pediátrica trabaja junto al resto del equipo, con acceso al mismo expediente desde el nacimiento, para detectar a tiempo lo que realmente necesita seguimiento.
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